BASES OPTOMÉTRICAS PARA UNA LECTURA EFICAZ
Por:
Sara B. Díaz Álvarez
Antonio Gómez García
Celia Jiménez Garófano
Mª del Pilar Martínez Jiménez
Directoras:
Marta Cabranes Azcona
Beatriz Nácher Oviedo
MASTER en OPTOMETRÍA y ENTRENAMIENTO VISUAL
AGRADECIMIENTOS
No hubiera sido posible la realización de este trabajo sin el inestimable apoyo de nuestras tutoras Marta Cabranes y Beatriz Nácher que nos han orientado con sus conocimientos y han confiado en nosotros hasta el “último momento”. Así como agradecer al resto de profesorado del Centro de Optometría Internacional por inculcarnos el afán de superación y transmitirnos su ilusión y saber en el campo de la optometría. También a nuestros compañeros por compartir nervios y risas, animarnos y ofrecer su ayuda durante todo el curso. Queremos dar las gracias cariñosamente a Mª José Gutiérrez por escucharnos cuando más lo necesitábamos y por estar siempre disponible con una sonrisa. Por último, muy especialmente, agradecer a nuestras familias el estar siempre a nuestro lado dándonos su cariño y comprensión y por apoyarnos en la importante decisión que finalmente nos ha hecho estar hoy aquí. Muchas Gracias a Todos. Junio 2004.
1. INTRODUCCIÓN
La sociedad actual se desarrolla en torno a unas demandas visuales cada vez mayores. En las actividades escolares un 90% de la información que se recibe es visual, llegando hasta un 100 % en las tareas de lectura. Según recientes estudios el porcentaje de fracaso escolar es cada vez más elevado. En la población infantil, los problemas de aprendizaje alcanzan valores del 11%, siendo un 80% debido a problemas de procesamiento visual y un 60% a trastornos de audición y emocionales. Este procesamiento visual no sólo implica una buena agudeza visual, sino que requiere considerar todas aquellas habilidades que durante el desarrollo del sistema visual afecten a su aprendizaje, como son: motilidad ocular, coordinación ojo-mano, percepción, mantenimiento de la atención, memoria visual,... Estas habilidades están íntimamente ligadas en el proceso lector, por lo que cualquier disfunción en alguna de ellas repercutirá directamente sobre la lectura. En la detección de estas disfunciones juega un papel muy importante el optometrista que mediante una terapia visual adecuada puede potenciar el rendimiento lector.
2. HIPÓTESIS Y OBJETIVO
Objetivo
La finalidad de este trabajo no es que el optometrista se encargue del aprendizaje de la lectura, sino de preparar y ayudar a los pacientes para conseguir una lectura eficiente, evitando problemas de aprendizaje en los niños y tratando de mejorar el rendimiento lector.
Hipótesis
Debido a la estrecha relación que existe entre los movimientos oculares, percepción y lectura, creemos conveniente el estudio de la implicación de disfunciones en estos movimientos y problemas en el proceso lector.
3. MATERIAL
Para la realización de este trabajo hemos empleado material bibliográfico y formato digital.
Para la búsqueda de información hemos utilizado las siguientes referencias:
• Motilidad ocular.
• Problemas de aprendizaje.
• Lectura.
• Lectoescritura.
• Psicomotricidad
• Lateralidad.
• Percepción.
• Percepción visual.
• Sistema visual.
• Memoria.
• Memoria visual.
• Terapia visual.
• Neurooftalmología.
• Campo visual.
• Dislexia.
• Atención.
• Pediátricos.
• Pedagogía.
• Psicopedagogía.
4. MÉTODO
Para conseguir un proceso lector eficaz se necesita partir de un desarrollo psicomotor óptimo y evitar las interferencias que las disfunciones oculomotoras provocan sobre el proceso lector. El método llevado a cabo, y que exponemos a continuación, ha sido desarrollar:
• Los factores que influyen en el proceso lector: motilidad ocular y desarrollo psicomotor.
• Lectura: concepto, proceso y disfunciones.
• Tratamiento.
Factores que influyen en la lectura
5. MOTILIDAD OCULAR
EL SISTEMA VISUAL
El sistema visual se considera un sistema de procesamiento de la información. Donde el 80% de esta información, recibida del exterior, es visual, ya que hay una mayor proporción de fibras visuales, aproximadamente 1.500.000 fibras, frente a las 200.000 auditivas. La luz incide en las células fotorreceptoras de retina: conos y bastones, que van a ser los encargados de transducir la energía luminosa recibida en energía química. Luego esa energía pasa a través del nervio óptico para llegar hacia el quiasma, y desde ahí irá por cintillas ópticas hacia el cuerpo geniculado externo, radiaciones ópticas hasta el córtex visual (áreas V1-V7).
La correcta orientación de los ojos se produce gracias al sistema oculomotor, el cual realiza la aproximación de los ojos hacia la zona visual a discriminar. Este fenómeno de orientación se produce por la utilización de los músculos extraoculares, los cuales desplazarán los ojos al lugar de interés.
Desarrollo del sistema visual
Las percepciones visuales al nacer son limitadas puesto que las fóveas no se desarrollan hasta el tercer mes de vida. La retina sigue la Ley de Desarrollo Perifero-Central por lo que el niño en las primeras semanas utiliza la retina periférica y sólo percibe luz y movimiento, alcanzado la madurez del adulto entre los 11-15 meses. La agudeza visual es de un 10% a los tres meses de vida y va desarrollándose a medida que lo hace la retina.
Desde el punto de vista fusional, la visión binocular no se adquiere hasta los 2 ó 3 meses. La acomodación se desarrolla paralelamente a la agudeza visual y aparece al mes de vida. A partir del 6º mes, tanto acomodación como convergencia seguirán un desarrollo paralelo.
Los movimientos oculares de seguimiento comienzan en torno a la segunda semana. El niño es capaz de seguir un estímulo luminoso entre el primer y segundo mes aunque estos movimientos todavía no son perfectos. El reflejo de vergencia es más tardío, entre el tercer y sexto mes los ojos pueden converger al presentar un estímulo cercano.
A continuación se enumeran algunas pautas relacionadas con la edad que pueden ayudar a decidir si el niño está experimentando problemas de visión. Hay que recordar que no todos los niños son iguales, y que los niños llegan a ciertas etapas a diferentes edades.
Etapas del desarrollo de la visión |
Al nacer:
|
-Mala visión.
-El bebé parpadea en respuesta a la luz brillante o al tocarle los ojos.
-Los ojos no están a veces coordinados, pudiendo parecer torcidos.
-Inicialmente fija los ojos en una cara o luz y luego empieza a seguir un objeto en movimiento. |
1 mes:
|
-Mira a las caras e ilustraciones con imágenes de contraste en blanco y negro.
-Puede seguir un objeto hasta 90 grados.
-Mira a los padres atentamente.
-Se empiezan a formar las lágrimas. |
de 2 a 3 meses:
|
-Empieza a ser capaz de ver un objeto como imagen.
-Se mira las manos.
-Sigue las luces, las caras, los objetos. |
de 4 a 5 meses:
|
-Empieza a tratar de alcanzar objetos con las manos, pudiendo llegar a golpearlos.
-Puede mirar fijamente un bloque.
-Reconoce el biberón. |
de 5 a 7 meses:
|
-Tiene una visión completa de los colores.
-Es capaz de ver a distancias más largas.
-Puede recoger un juguete que se ha caído.
-Vuelve la cabeza para ver un objeto.
-Le gustan determinados colores.
-Toca su imagen en un espejo. |
de 7 a 11 meses:
|
- Puede mirar fijamente objetos pequeños.
- Empieza a tener una percepción de la profundidad.
- Juega al escondite. |
de 11 a 12 meses:
|
- Puede mirar objetos que se mueven rápidamente |
de 12 a 14 meses:
|
- Es capaz de colocar formas en los agujeros correctos.
- Se interesa en las ilustraciones.
- Reconoce objetos, familiares e ilustraciones en libros, y puede señalar objetos cuando se le pregunta por: “¿Dónde está....?”.
- Señala y gesticula para pedir objetos y acciones.
- Reconoce su propia cara en un espejo. |
de 18 a 24 meses:
|
- Es capaz de enfocarse en los objetos de cerca y de lejos.
- Hace garabatos con los lapiceros o pinturas y puede imitar dibujos de una línea recta o de un círculo.
- Puede señalar partes del cuerpo (la nariz, el pelo, los ojos) cuando se le pregunta.
|
de 36 a 48 meses:
|
- Puede copiar formas y nombra los colores
- La visión es cercana a 20/20. |
de 48 a 72 meses:
|
- Reconoce y recita el alfabeto.
- Está listo para empezar a leer.
- Tiene una percepción completa de la profundidad.
- Utiliza las tijeras. |
MUSCULATURA OCULAR
Los ojos se encuentran situados en las órbitas oculares del cráneo, cuyas paredes internas son paralelas y de dirección sagital, y las externas forman un ángulo aproximado de 90º. Los ojos se insertan en las órbitas formando un ángulo de 45º y formando un ángulo aproximado con los ejes visuales de 23º

Fig.1. POSICIÓN DE LOS OJOS EN LAS ÓRBITAS OCULARES (Pons, A. Apuntes de cinemática del ojo. Universitat de Valencia, 2001).
Los ojos dentro de las órbitas están inmersos en la grasa orbicular la cual les permite una suave y completa posibilidad de rotación para posicionarse en casi todas las direcciones del espacio. Se encuentran rodeados por los 6 músculos extraoculares responsables de sus movimientos.
Estos seis músculos extraoculares están controlados por diferentes pares craneales:
• Oculomotor común (III par craneal).
• Patético (IV par craneal).
• Oculomotor externo (VI par craneal).
Las acciones de los 6 músculos extraoculares son (Fig. 2.):
• El recto externo o lateral: su acción es abducción.
• El recto interno o medial: su acción es aducción.
• El recto superior: sus acciones son elevación, aducción e
• inciclotorsión.
• El recto inferior: sus acciones son depresión, aducción y
• exciclotorsión.
• El oblicuo superior: sus acciones son depresión, abducción e
• inciclotorsión.
• El oblicuo inferior o menor: sus acciones son elevación, abducción
• y exciclotorsión.

Fig.2.
VISTA TEMPORAL DONDE ESTÁN ILUSTRADOS LOS MÚSCULOS EXTRAOCULARES DEL OJO IZQUIERDO
(http://personales.ya.com/erfac/ojo.htm).
CINEMÁTICA OCULAR
Para proceder al estudio de los movimientos oculares, es necesario realizar un breve repaso a la cinemática de los movimientos. Con el fin de facilitar dicho estudio se considera al ojo como una esfera (Fig.3), con tres ejes de referencia (X, Y, Z) y con un centro de rotación denominado “O”.
Se define la posición primaria como aquella posición en la que los ejes se encuentran mirando al frente con la cabeza en vertical, con ambos ejes visuales paralelos y con los meridianos verticales de ambas córneas paralelos.
Fig. 3. EL OJO Y SU SISTEMA DE REFERENCIA (Jiménez Cuesta, J. R. Apuntes de Visión Binocular. Universidad de Granada. Curso 1999-2000)
A partir de esta definición se abordan los movimientos oculares según las leyes de la cinemática:
- Las rotaciones en torno al eje X: hacia arriba (elevación o supraducción), hacia abajo (depresión o infraducción).
- Las rotaciones en torno al eje Z: hacia la zona nasal (adducción) y hacia el exterior (abducción).
- Las rotaciones alrededor del eje Y se llaman torsiones o cicloducciones y se distinguen dos tipos: intorsión, cuando el extremo superior del meridiano vertical de la córnea se inclina hacia adentro y extorsión al contrario. La amplitud de las torsiones no suele superar los 5º.
Hay una diferencia importante entre este tipo de rotaciones. Las rotaciones en torno al eje X o Z, pueden ser voluntarias mientras que las rotaciones con respecto a Y son involuntarias.
ORGANIZACIÓN ANATOMOFISIOLÓGICA DE LOS MOVIMIENTOS OCULARES
Los movimientos oculares sirven para centrar y mantener la fijación foveal sobre un objeto en el espacio. Los procesos de captación, procesamiento y la actividad de reaccionar ante la información visual actúan sin ser el sujeto consciente de las complejas interacciones nerviosas que permiten este proceso.
Desde el punto de vista funcional, los movimientos oculares se dividen en tres áreas: el estímulo sensorial, la integración nerviosa y el rendimiento motor. Cada área está especializada en una función dentro del procesamiento visual. La información sensorial le sirve al cerebro para conocer las características de los objetos y la relación del cuerpo con el espacio. Luego esta información sensorial es analizada por el mecanismo de integración nerviosa, el cual tomará decisiones y las enviará a los mecanismos motores para cambiar la posición de los ojos y del cuerpo en el espacio. Por último estos mecanismos motores se dedican a obedecer las órdenes enviadas de los centros nerviosos más altos.
Control neurofisiológico de los movimientos oculares:
a) El sistema aferente:
Se puede dividir en diferentes vías: vía óptica, vía coclear, vía vestibular, vía propioceptiva y vía voluntaria.
• Vía Óptica: los movimientos oculares se inician por la estimulación retiniana cuando la luz incide en los conos y bastones, los cuales van a transformar la energía luminosa en impulsos eléctricos. A continuación la señal va a salir través del nervio óptico para ir al quiasma, cintillas y desde aquí tomará dos vías diferenciadas. El 80% de la información se dirige a la vía Retino-cortical:
-Cintilla
-Cuerpo geniculado externo.
-Córtex visual, y el otro 20% a la vía Retino-mesencefálica:
Tubérculos cuadrigéminos anteriores (TCA).
Núcleo paraventricular del hipotálamo.
Núcleo de la cintilla óptica accesoria.
Región preteptal: núcleo accesorio del omc (oculomotor común)
Pulvinar.
Finalmente, a través de la sustancia reticular, la información recibida de los TCA y Área 8 del córtex frontal se dirige hacia la formación reticular paraprotuberancial (FRPP) y al núcleo intersticial craneal de la cintilla longitudinal posterior (icCLP); para terminar en los núcleos oculomotores (núcleo del oculomotor común, oculomotor externo y patético).
• Vía Coclear: la vía empieza en el oído, a través del nervio acústico va a llegar la información al núcleo coclear, desde este núcleo una parte de la información va a la oliva y la otra a los tubérculos cuadrigéminos posteriores (TCP); estos últimos tienen relación con los TCA. Desde los TCA y la Oliva se lleva la información a través de la sustancia reticular a la FRPP – icCLP para finalmente terminar en los núcleos oculomotores.
• Vía Vestibular: empieza en los canales semicirculares, a través del nervio vestibular se conecta con el núcleo vestibular. Desde este núcleo se manda la información a la médula espinal (ME), tálamocórtex, cerebelo y FLP A través de la sustancia reticular, la información viaja desde el cerebelo y la FLP hasta la FRPP - icCLP, terminando en los núcleos oculomotores.
• Vía Propioceptiva: empieza en el cordón medular posterior, a continuación va al núcleo de Goll y de Burdach, y desde este núcleo se conecta con el tálamo, cerebelo y con los TCA. A partir del cerebelo y los TCA la vía propioceptiva continúa, a través de la sustancia reticular, para llevar la información a la FRPP – icCLP, terminando finalmente en los núcleos oculomotores.
• Vía Voluntaria: esta vía la forma el área 8 del córtex, desde aquí la vía voluntaria va por dos vías, la piramidal y la extrapiramidal. Estas dos vías también se mandan entre sí información. Continuando a través de la sustancia reticular para llegar a la FRPP – icCLP.
Finalmente la vía voluntaria a este nivel terminará en los núcleos oculomotores.
b) El sistema eferente:
Está compuesto por el oculomotor común, patético y el oculomotor externo.
• Nervio Oculomotor Común: su núcleo está situado en Pedúnculos Cerebrales. El trayecto que sigue va a ser desde la surgencia de la cara interna (borde inferior de Pedúnculos), penetrando en la órbita por la hendidura esfenoidal, a través del Seno Cavernoso, y desde ahí se dirige a sus respectivos músculos. El oculomotor común inerva al músculo elevador del párpado, recto superior, recto inferior, recto interno, oblicuo inferior, músculo ciliar y al esfínter de la pupila.
• Nervio Patético: su núcleo está situado en pedúnculos cerebrales, cruzando sus fibras por detrás del acueducto de Silvio. El patético realiza el siguiente trayecto: desde la surgencia de la cara posterior entre TCP y protuberancia, rodea la cara externa de los pedúnculos, dirigiéndose a la órbita a través del seno cavernoso para penetrar a continuación en la órbita por la hendidura esfenoidal. Este par craneal inerva al músculo oblicuo superior.
• Nervio Oculomotor Externo: el núcleo está situado en protuberancia. El trayecto que sigue va desde la surgencia del surco bulboprotuberancial, para dirigirse a la órbita atravesando el seno cavernoso, penetrando finalmente en la órbita por la hendidura
esfenoidal. Este núcleo se encarga de inervar al músculo recto externo.
CLASIFICACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS OCULARES
El movimiento del ojo en la órbita depende del conocimiento por parte del cerebro de dónde está el cuerpo, y de la relación de éste con respecto a la cabeza. Hay muchas clasificaciones de los movimientos oculares en la actualidad. Entre ellas la clasificación de Carpenter, se basa en atender a la funcionalidad del movimiento, y según este criterio, se pueden determinar tres tipos:
a) Movimientos para el mantenimiento de la mirada: son aquellos que compensan el movimiento de los objetos o de la cabeza para que permanezca la mirada fija sobre un punto. Existen dos tipos de movimientos: los asociados al sistema vestibular y los optocinéticos.
b) Movimientos para el desplazamiento de la mirada: permiten pasar la atención de un objeto a otro y se subdividen en tres tipos:
- Rápidos: sacádicos.
- Lentos: movimientos de búsqueda o seguimiento.
- Vergencias y versiones.
c) Movimientos de fijación: donde se incluyen tres tipos de movimientos: los microsacádicos, los desplazamientos lentos y los de tipo tremor.
Desde el punto de vista de la evolución, el sistema vestibular probablemente se desarrolla en primer lugar, seguido de cerca por los sistemas optocinéticos y sacádicos. Con el desarrollo de la fóvea se originarán los sistemas para el seguimiento y para los movimientos sacádicos voluntarios, y finalmente el sistema de vergencia para la visión binocular única y la estereopsis.
Movimientos para el mantenimiento de la mirada
Se encargan de mantener la mirada sobre un punto con independencia de los movimientos de la cabeza o del objeto. Los movimientos de los ojos que compensan los movimientos de la cabeza se denominan vestibulooculares, mientras que los que compensan el movimiento del objeto se denominan optocinéticos. Ambos reflejos se procesan en los núcleos vestibulares. El individuo se posiciona en el espacio a través de la propiocepción y kinestecismo, de su sistema laberíntico y oculomotor.
Movimientos vestibulo-oculares:
El sistema vestibular es el encargado del control postural. Cualquier movimiento de los ojos ocurre como consecuencia de los impulsos que llegan de uno o más de los núcleos oculomotores (núcleos del III, IV y VI par craneal). El núcleo del VIII par lleva la información del sistema vestibular, responsable de los mecanismos de posición postural, que luego es transmitida a los tres núcleos oculomotores.
Los mecanismos de control postural no pueden ser controlados por la persona, son movimientos reflejos y nunca alcanzan las regiones de consciencia. El sistema vestibular transmite la información sobre la posición e inclinación del cuerpo y la cabeza, los movimientos del cuello y la posición de los músculos extraoculares para poder rectificar su posición. La función de este sistema es mantener el campo visual estacionario con respecto al ojo cuando se producen los movimientos anteriormente nombrados. Los movimientos del sistema vestibular se clasifican en:
- Los reflejos posturales estáticos: están relacionados con la gravedad. Los sensores que responden a la gravedad están en el oído interno junto con los que responden al equilibrio. El oído interno está dividido en dos partes: la cóclea, que es el aparato receptivo para el sonido, y la parte no-auditiva, llamado sistema vestibular o laberinto.
- Los reflejos estático-dinámicos: están asociados con receptores (tres canales semicirculares con un fluido en su interior llamado endolinfa) que son sensibles a los movimientos de la cabeza, normalmente rotaciones; la información que se recoge del movimiento de la endolinfa, se transmite al VIII par craneal y desde éste a los núcleos de los nervios oculomotores. Por ejemplo, cuando la cabeza gira 30º a la derecha, los ojos efectúan una levoducción de 30º para compensar este giro. Otro movimiento de compensación son las ciclotorsiones, que se producen para compensar los giros de la cabeza en el plano frontal.
para ver el estudio completo por favor presione aquí:
http://www.visiondat.com/PDF/bases optometricas para una lectura eficaz.pdf
|